Investigar juntxs
En el ámbito académico y en particular al interior de la Universidad, parece sobreentenderse a la investigación y a sus procesos fundamentales: la lectura y la escritura, como actividades “solitarias”, personales, individuales. El término “colectivo” en las prácticas académicas, no pocas veces tiende a referirse a estructuras verticales y hasta piramidales de trabajo, en las que un equipo es coordinado por una persona responsable, quien ostenta la prerrogativa de proyectar en el trabajo común sus intereses y objetivos particulares.
La decisión de tomar el libro de Giuliano Scabia y su traducción como estímulo y disparador del trabajo académico, implicó necesariamente emprender un camino opuesto al del estudio en solitario. De manera casi inmediata, este impulso y deseo de seguir el estímulo sugerido por la experiencia de Marco Cavallo, se tradujo en la solución de conformar un grupo de investigación reunido en torno a un proyecto. una de las primeras encomiendas en hacerse evidentes al grupo, fue la de superar las estructuras verticales-piramidales más tradicionales, en favor de un trabajo horizontal, de dinámicas efectivas de colaboración y relaciones bien articuladas de corresponsabilidad. En este sentido, una de las primeras y más fundamentales lecciones que la experiencia del manicomio de Trieste en 1973 nos enseñó, puede seguramente sintetizarse en la locución: il fare insieme.
Este espacio tiene el propósito de dar cuenta del camino que hemos recorrido en ese intento de configurar formas de investigar juntxs y de insertarlas en el espacio de nuestra Universidad. Asimismo, aquí se podrán hallar algunos de los frutos de ese recorrido, en la forma de productos académicos que en última instancia habrán de pensarse como nuestro mejor intento de superar el presupuesto (o prejuicio) de que la investigación sea una práctica que sólo se pueda hacer en soledad.
Sobre nuestros modos de comunicar
Al plantearnos la investigación como una forma de explorar las posibles vías que se abrieran a partir de la experiencia de Marco Cavallo en Trieste y de su relato, delineamos algunos asuntos fundamentales para estudiar: la vida y obra de Franco Basaglia y Giuliano Scabia, la historia y la teoría sobre la psiquiatría y la salud mental; pero también planteamos temas más periféricos que se presentaban como el punto de encuentro entre el estímulo inicial y nuestros intereses y saberes individuales. De este modo planteamos propuestas sobre los sujetos marginados y su relación con las instituciones psiquiátricas, sobre otros lenguajes que abordan el asunto de la salud mental, como el cine y la fotografía, sobre la configuración del espacio o de los espacios de exclusión y convivencia, sobre la situación de los manicomios y de la psiquiatría en Latinoamérica.
Lo primero que hicimos fue conversar mucho, reunirnos para platicar nuestras inquietudes, discutir nuestras formas de trabajo. Había que ponernos a leer, a escribir y ese primer paso fue difícil. Empezamos así a ensayar algunas formas de texto académico para compartir nuestras lecturas y reflexiones. En las circunstancias peculiares de nuestro contexto decidimos aprovechar las herramientas virtuales para explorar más a fondo las posibilidades de la escritura y la investigación colectivas.
Muchos de los textos que han resultado de este trabajo han sido producidos a cuatro, seis, ocho manos. Sobre todo esta práctica nos ayudó a reconfigurar lo que ya sabíamos sobre hacer investigación, nos confrontó con la mirada otra de una manera más profunda de lo que una publicación o la participación en un coloquio lo hace.
Otro de nuestros métodos consistió en la importancia de leer en colectivo. Leer nuestros materiales y comentarlos constantemente en las reuniones que, por un periodo, tuvimos con bastante frecuencia. Pero sobre todo leernos a nosotrxs, a los textos que íbamos produciendo, y comentarlos, incluso intervenirlos, de tal modo que nuestra escritura se volvió cada vez más dinámica y a la vez constantemente inacabada.
Con creces hemos aprendido cómo la escritura en el ámbito de la investigación no sólo es un producto o un mecanismo para la “rendición de cuentas”, sino que también y sobre todo, puede ser un medio para pensar de manera colectiva y comunicarnos. La escritura en colectivo ha sido para nosotrxs un modo para estar juntxs y acompañarnos.
En esta sección, lo que presentamos es el testimonio de esa escritura. Por un lado, este apartado puede leerse como una bitácora de investigación, un mapeo de esa exploración que nos ha llevado por vías insospechadas y a veces inacabadas, como inconclusos son algunos de los textos que aquí incluimos. Hemos decidido presentar estos materiales tal y como se encontraban al momento de agregarlos al sitio, con un mínimo de edición y de curaduría. Creemos que de este modo podemos dar mejor cuenta del proceso que ha implicado hacer esta investigación en colectivo.
Desde otra perspectiva, organizamos nuestros textos en distintas secciones para que sirvan como ejemplo de formas de escritura académica (la reseña, la ficha, el estado de la cuestión), pero afectadas por los procesos de ensayo, de prueba y error, pero sobre todo de comunicación que hemos generado durante la duración de nuestro proyecto.